La gamificación es más que una palabra de moda o un simple juego de niños. Los expertos en RRHH y Formación no deberían infravalorar las ventajas de la gamificación en la formación corporativa. Integrar el juego y sacar partido al espíritu competitivo no solo hace que la formación corporativa sea más dinámica, sino que ayuda también a aumentar significativamente la participación de los trabajadores.

¿Por qué motiva la gamificación al alumno?

¿Qué puede impulsar a 22 personas a reunirse en un campo embarrado una tarde fría y lluviosa en pleno mes de febrero? El fútbol es uno de los mayores entretenimientos a nivel mundial, y hay un par de motivos fundamentales. El primero es que, por su simplicidad, es accesible prácticamente para cualquiera. El segundo es que en su esencia reside un gran motivador: el deseo de ganar.

Si eliminamos esa meta—perdón por la broma fácil—el juego de repente se vuelve absurdo. Fútbol, rugby, hockey, baseball y cualquier otra actividad competitiva aprovechan el espíritu competitivo para atraer a las masas.

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Ahora, si tomamos este “factor motivador” y lo aplicamos al aprendizaje, el resultado será la gamificación. Un concepto sencillo que aumenta la participación del alumno, ayuda a cambiar las percepciones y actitudes y desarrolla las habilidades del alumno con un modelo de aprendizaje activo, aplicado y profundamente práctico.

Aunque la lista completa es mucho más larga, vamos a enumerar a continuación las 5 mayores ventajas de la gamificación.

1. Hace que el aprendizaje sea divertido e interactivo

No importa a quién te dirijas ni el tema que estés tratando: la gamificación del aprendizaje te puede ayudar a crear contenidos emocionantes, educativos y entretenidos. El objetivo no es convertir el trabajo en un juego, aunque sin duda le saca partido al elemento psicológico que anima a las personas a participar.

Todos hemos sentido el impulso de competir, mejorar y superar a los demás, e incluso a nosotros mismos.

Las recompensas pueden ser sumamente satisfactorias y motivadoras.

Una de las ventajas clave de la gamificación es que convierte el aprendizaje en una experiencia informativa y emocionante, sobre todo gracias a su naturaleza interactiva. Gracias a los role-plays y a los elementos competitivos adquiere un carácter envolvente que, si se aprovecha bien, puede convertir el aprendizaje en algo muy divertido.

2. Genera adicción al aprendizaje

Si tuviéramos que señalar el objetivo más importante del aprendizaje, sería sin duda transmitir nuestros conocimientos a los alumnos. ¿Pero de qué sirven esos conocimientos si el alumno no logra retenerlos?

Otra ventaja bastante sorprendente de la gamificación en el aprendizaje es la sensación de bienestar que nos puede provocar, y el impacto que esta tiene sobre la retención de los conocimientos. Cuando nuestro cerebro nos quiere recompensar, libera dopamina. Por eso, cuando ganamos un juego o conseguimos un logro importante, nos sentimos bien.

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Aprender cosas nuevas es, para muchos, una experiencia satisfactoria que provoca la liberación de dopamina, y un resultado bastante fortuito de esa droga natural es que el aumento de los niveles de dopamina nos ayuda a retener esa nueva información.

3. Le da al alumno la oportunidad de ver la utilidad real

La tercera ventaja de la gamificación tiene que ver con “ponernos manos a la obra”. Aprender directamente en nuestro lugar de trabajo puede ser una forma muy eficaz de cimentar lo aprendido, ya que nos permite aplicarlo en situaciones prácticas

La gamificación del aprendizaje le muestra al alumno las aplicaciones y ventajas reales de los contenidos de aprendizaje. Le ofrece una visión directa de las consecuencias, tanto negativas como positivas, de sus decisiones en el juego.

4. Proporciona feedback inmediato

Imagina si solo nos paráramos una vez al año a pensar qué tal lo estamos haciendo. El trabajo, las relaciones, o cualquier otra actividad habitual sufriría por la falta de autocrítica.

Resulta un poco raro que muchas organizaciones solo realicen evaluaciones de desempeño una vez al año, en lugar de hacerlo más regularmente o incluso de forma continuada.
La gamificación del aprendizaje ayuda a los trabajadores a trabajar por conseguir objetivos reales, medibles y significativos, y a conseguir feedback de los niveles superiores según los van logrando.

Después de todo, es muy difícil que mejoremos si no sabemos qué aspectos debemos mejorar o qué pasos debemos dar para hacerlo.

5. La gamificación potencia la experiencia de aprendizaje

La verdad es que es imposible encajar todas las ventajas de la gamificación en una lista de “Las 5 mejores”, así que vamos a hacer un poco de “trampa”—ya que la cosa va de juegos—y os vamos a dar otra lista dentro de esta lista. Aquí enumeramos cinco ventajas más de la gamificación del aprendizaje.

Más implicación con los contenidos

La gamificación en el eLearning ofrece a los alumnos la posibilidad de acercarse más a los contenidos en un entorno de aprendizaje eficaz e informal. Si el alumno se empieza a entusiasmar por aprender, probablemente retendrá mejor la información.

Aprendizaje más divertido y eficiente

La gamificación hace que aprender resulte divertido, y cualquier alumno prefiere participar en un programa entretenido que en uno aburrido.

Competición = motivación

A mucha gente le motiva competir. La gamificación ofrece la oportunidad de competir contra otros para conseguir mejor puntuación, mayores recompensas y puestos más altos en la tabla de clasificación.

Mayor cooperación

Los alumnos que participan en programas gamificados pueden trabajar juntos para conseguir objetivos comunes, colaborando en equipo en un contexto competitivo. Esto les anima a exponer sus ideas y debatirlas, fomentando el pensamiento crítico y estratégico.

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Puntos = premios

Una de las “zanahorias” empleadas en la gamificación para potenciar la participación es el uso de tablas de clasificación, insignias y otros indicadores de éxito.

¿Ventajas infinitas?

Si alguna vez has visto en acción a un jugador de videojuegos, eres consciente de lo adictiva que puede resultar la inmersión en un mundo virtual en el que debemos alcanzar ciertas metas a cambio de recompensas.
En muchos videojuegos, los mundos por explorar son “abiertos”, y prácticamente infinitos.

La gamificación nos permite acceder a ese mundo movido por la imaginación que los elementos del juego aportan al aprendizaje. Nuestra imaginación, si se aprovecha bien, nos puede embarcar en un viaje sin límites, lleno de descubrimientos. Las posibilidades de integrar elementos de gamificación en la formación corporativa son inmensas.
Al mejorar la participación, la atención y la productividad, la gamificación sirve también para aumentar el rendimiento en la organización. Podemos afirmar convencidos que jugar es excelente para el negocio.