Hemos hablado mucho del modelo flipped classroom: en qué consiste, cómo funciona, y cómo puede ahorrarle dinero a tu empresa en sus programas de formación corporativa. Pero, ¿es la opción adecuada para tu organización? Antes de lanzaros a darle la vuelta a vuestra formación y adoptar este modelo, es importante estar seguros de que estáis listos para el cambio.

Cambiar al flipped learning puede exigir más que una reestructuración de vuestros programas; es posible que os haga falta cambiar la forma de entender el aprendizaje. Sin embargo, la ventaja es que, si lo hacéis, el nuevo modelo no solo será más rentable, sino también más eficaz.

Si quieres saber si estáis preparados para hacer el cambio, hazte estas tres preguntas que te ayudarán a valorar la estrategia formativa de tu empresa.

1. ¿Vuestra formación corporativa va más allá de la transmisión de contenidos?

En los programas tradicionales de formación, el aprendizaje se suele entender en términos de transmisión de conocimientos. Se detecta una “carencia de conocimientos”, y se contrata a formadores expertos para transmitir dichos conocimientos a los empleados, normalmente a través de sesiones presenciales en grupo.

Pero, ¿es la mejor manera de aprender? Sabemos que el hecho de que nos digan algo una vez no significa necesariamente que lo aprendamos, aunque lo hayamos entendido. ¿Cuántas veces te has dicho eso de: “¡Pero si se lo he dicho esta semana! ¡¿Por qué siguen haciéndolo igual que antes?!”?

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Para que el aprendizaje sea eficaz, a menudo necesitamos realizar tareas que exijan habilidades cognitivas superiores, como aplicar, analizar, evaluar y sintetizar. Integrar este tipo de actividades en la formación de los trabajadores les ayuda a crear el conocimiento ellos mismos, lo que hace que el aprendizaje sea más profundo y los cambios de conducta sean más permanentes.

Para que el aprendizaje sea eficaz, a menudo necesitamos realizar tareas que exijan habilidades cognitivas superiores, como aplicar, analizar, evaluar y sintetizar.

El flipped learning prepara al alumno proporcionándole los contenidos antes de las sesiones de formación (virtuales o presenciales). Esto permite que el tiempo en el aula se emplee en actividades que requieran el uso de habilidades cognitivas superiores y resulten en la creación del conocimiento. Un programa de flipped learning bien diseñado puede integrar este planteamiento incluso en los contenidos previos a la sesión. Si crees que la formación corporativa debe ir más allá de la mera transmisión de contenidos, estáis preparados para el flipped learning.

2. ¿Tu organización valora la capacidad de resolución de problemas y el pensamiento crítico?

El cambio al flipped learning permite dedicar tiempo a actividades concebidas para que los trabajadores pongan en práctica sus nuevas habilidades, y reflexionen sobre lo aprendido. Este tipo de aprendizaje experiencial es más eficaz que la formación tradicional. No se te ocurriría usar una presentación en PowerPoint para enseñar a alguien a montar en bicicleta, y lo mismo pasa con las competencias profesionales, que rara vez se aprenden solo a base de teoría.

Los expertos en RRHH son cada vez más conscientes de que el trabajador actual necesita formación que potencie su capacidad de pensamiento crítico.

Es importante comprender que esta clase de formación, que hace que los trabajadores colaboren en la resolución de casos reales, no solo consigue que el aprendizaje sea más eficaz; también les ayuda a desarrollar competencias críticas muy necesarias. Los expertos en RRHH son cada vez más conscientes de que el trabajador actual necesita formación que potencie su capacidad de pensamiento crítico.

En un mundo en el que “el saber” nos llega a raudales a través de nuestros dispositivos móviles, una formación centrada exclusivamente en proporcionarle datos y conocimiento al alumno se está quedando obsoleta. El trabajador necesita desarrollar capacidades como la resolución de problemas y el pensamiento crítico para poder gestionar toda esa información, y valorar su credibilidad. Si tu empresa valora la importancia de potenciar este tipo de capacidades, el flipped learning os puede ayudar a conseguirlo.

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3. ¿En tu empresa qué hay, cultura de formación o cultura de aprendizaje?

Stephen Gill identifica dos tipos de cultura muy distintos dentro de las organizaciones: en la cultura de formación, la percepción generalizada es que el aprendizaje es responsabilidad del departamento de RRHH y de los formadores que contratan.

Los gerentes identifican las carencias en conocimientos y competencias, y los formadores impulsan el proceso de aprendizaje a base de impartir conocimientos. El control de la formación está totalmente centralizado, y al trabajador se le dice lo que debe aprender, y cuándo debe hacerlo. Suele haber poca motivación intrínseca para completar los cursos, ya que el alumno no se siente dueño de su aprendizaje.

Si tu organización tiene, o quiere tener, una cultura de aprendizaje, estáis preparados para el cambio

En las organizaciones con una cultura de aprendizaje se vive de forma muy distinta. El trabajador comparte la responsabilidad de su aprendizaje. Se espera de él que, con el apoyo de sus superiores, busque activamente el conocimiento y las competencias que necesita, y los comparta libremente con sus compañeros.

Se le da acceso a la formación, y a veces incluso un presupuesto que puede invertir como considere adecuado en adquirir las competencias que sabe que necesita para desarrollar su trabajo. Se fomentan y recompensan el aprendizaje y el desarrollo personal, y el trabajador se siente motivado para coger las riendas de su propio itinerario pedagógico.

Si tu organización tiene—o quiere tener—una cultura de aprendizaje, estáis preparados para el cambio. El flipped learning le proporciona al trabajador los recursos que necesita para hacerse con el control de muchos aspectos de su propia formación y personalizar su itinerario pedagógico. Si dejas que tus empleados se hagan responsables de su propia formación y desarrollo, aumentará su motivación para aprender y desarrollar sus competencias, y los programas de formación de tu empresa serán eficaces y eficientes.