Varios pioneros del teletrabajo están trayéndose a los trabajadores de vuelta a sus oficinas, argumentando que la presencia física potencia la colaboración y la creatividad. Otros sostienen que este retroceso se debe a la necesidad de reducir las plantillas, a sabiendas de que muchos se verán obligados a dejar el trabajo. Para los trabajadores, este cambio supondrá un motivo de estrés inesperado y desorganización familiar. ¿Merece la pena? ¿Tiene sentido hacer caso omiso de la gran cantidad de estudios que demuestran que trabajar remotamente es más productivo y permite a los trabajadores mejorar el equilibrio entre su vida personal y profesional?

Si nos vamos al origen de todo esto, nos damos cuenta de que, hasta hace poco, lo normal era trabajar en la oficina y los desplazamientos diarios eran una consecuencia inevitable de este hecho.

A la máquina de café le han tomado el relevo una serie de herramientas tecnológicas—Slack, Yammer, Skype Empresarial y otras parecidas

El teletrabajo triunfó por la confluencia de una serie de factores: la aparición de las conexiones de banda ancha de buena calidad, el cambio en la naturaleza del trabajo, la intensificación de la lucha por captar el talento y la exigencia por parte de los trabajadores de un equilibrio mayor entre vida y trabajo.

Aunque haya empresas como Yahoo o IBM que están reduciendo o limitando el trabajo remoto, sigue habiendo una mayoría abrumadora de empresas que lo fomentan. Una encuesta realizada recientemente por Gallup entre 15.000 estadounidenses mostraba que el 43% de los empleados teletrabaja en algún momento de la semana. Aquí tenemos algunas estadísticas muy reveladoras:

  • El 52% de los trabajadores remotos son mujeres*
  • $4.000: Diferencia media de sueldo a favor de los teletrabajadores frente a quienes trabajan en la oficina*
  • $11.000: Ahorro medio por trabajador cuando trabaja el 50% del tiempo desde casa*
  • El nivel de estrés de los teletrabajadores es un 82% más bajo**
  • El 87% de los trabajadores remotos se sienten más comprometidos con su empresa**
  • El 68% de los millennials elegiría una empresa que ofreciera la posibilidad de trabajar remotamente**

1. Acceso al mejor talento

¿Por qué limitarnos geográficamente? Gracias al teletrabajo, la ubicación y las franjas horarias ya no son un obstáculo para elegir talento para nuestros equipos. Al ampliar el campo de búsqueda, es más fácil encontrar a la persona adecuada.

El 68% de los millennials elegiría una empresa que ofreciera la posibilidad de trabajar remotamente

2. Fidelización de los empleados

Es difícil encontrar buenos trabajadores que encajen fácilmente con su equipo, se adapten bien a la cultura de la empresa y hagan bien su trabajo, así que debemos hacer lo que haga falta para conservarlos.

Mantener equipos sólidos y competentes es fundamental para garantizar el máximo desempeño en una organización, y si podemos ofrecerles la opción de trabajar remotamente, aunque solo sea un par de días a la semana, no debemos dejar de hacerlo, porque esta política se verá recompensada por más fidelidad, mayor productividad y muchos otros resultados positivos.

El desarrollo de las habilidades personales

Desarrollando las habilidades necesarias para alcanzar el éxito en el entorno laboral actual

3. Una plantilla más feliz y productiva

Hay que ver la jornada flexible como un motor fundamental, que nos permite sacar el máximo partido a los momentos más productivos de cada trabajador. Los trabajadores interesados en aprovechar el tiempo al máximo suelen ser innovadores centrados en la búsqueda de soluciones.

El 87% de los trabajadores remotos se sienten más comprometidos con su empresa

Son personas inteligentes que quieren hacer su trabajo lo más eficientemente posible, para poder pasar tiempo con su familia, salir a correr por el campo o planificar su próximo viaje. ¡El trabajo no se hace en la oficina por el simple hecho de estar ahí!

4. Mejores tiempos de respuesta ante cualquier emergencia

Los trabajadores remotos responden más ágilmente. No necesitan esperar a que todo el mundo llegue a la oficina para ponerse manos a la obra y empezar a resolver el problema inmediatamente.

5. Menos gastos generales

Se ahorra en espacio de oficina, electricidad y mobiliario. Las herramientas de colaboración son baratas, medibles y absolutamente imprescindibles en el modelo profesional colaborativo que impera hoy en día. Solo hace falta pensar en Skype, Google Drive, Trello y Todoist, por nombrar solo algunas, y en cómo podemos usarlas para mejorar la gestión del tiempo y la productividad.

$11.000: Ahorro medio por trabajador cuando trabaja el 50% del tiempo desde casa

Si, visto todo lo anterior, lo que tiene sentido es implantar una política de teletrabajo, ¿qué es lo que preocupa a RRHH? ¿Por qué se están planteando incluir la presencia física como un elemento no negociable en los contratos?

A continuación vamos a intentar desmentir algunos mitos que están dando mala fama al teletrabajo.

Mito 1: Es necesario aplicar la misma política a todo el mundo

Nuestro objetivo es encontrar la mejor fórmula para hacer felices, productivos y competentes a los trabajadores. Cada persona hace un trabajo distinto, y algunos se pueden hacer remotamente y otros no. No tiene sentido hacer sufrir a todo el mundo para que una minoría no se sienta víctima de un agravio comparativo.

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Mito 2: Trabajar en distintos husos horarios puede afectar al flujo de la información

Es cierto que la comunicación es más difícil, pero esto se puede mitigar fácilmente si el equipo está bien organizado. Hay que hacer un seguimiento de lo que necesitamos unos de otros, y guardar todos los documentos importantes en un sistema centralizado, para que si alguien necesita una respuesta pueda encontrar rápidamente la información que necesita, aunque la persona clave vaya diez horas por detrás.

El nivel de estrés de los teletrabajadores es un 82% más bajo

Además, nuestros compañeros de distintas zonas horarias pueden cogernos el testigo al final de nuestra jornada laboral, garantizando así que se pueda trabajar sin interrupción en resolver cualquier problema, e incluso que nos lo podamos encontrar solucionado a la mañana siguiente.

Es fundamental promover una cultura de información compartida. Para ello, hay que documentar las reuniones y publicar las noticias y anuncios. La información nunca debe estar bloqueada dentro del ordenador de una sola persona.

Mito 3: La mayoría de las personas no están lo suficientemente centradas, organizadas ni motivadas para ser productivas remotamente

Daniel Pink llevó a cabo unos estudios muy interesantes sobre Motivación 2.0 y postuló que la autonomía es uno de sus principales motores. La autosuficiencia, la autonomía y la iniciativa son habilidades/requisitos muy valorados en cualquier trabajador, pero aún más en aquellos que trabajan remotamente.

$4.000: Diferencia media de sueldo a favor de los teletrabajadores frente a quienes trabajan en la oficina

En general, las empresas deben intentar dar autonomía a sus trabajadores, ya que si sienten que les falta lo más probable es que cambien de trabajo. Tanto directores como empleados deben convertirse en excelentes comunicadores, tener metas y una serie de objetivos por los que se pueda juzgar su rendimiento.

Hay que empezar haciendo cambios pequeños, y permitir a los empleados que trabajen desde casa un día a la semana, luego dos, para ver cómo crecen profesionalmente.

Mito 4: Los equipos que trabajan desde la oficina rinden más que los remotos

Los objetivos claros, medibles y alcanzables son cruciales para la buena comunicación y la armonía dentro del equipo. Si todos sus miembros saben lo que se espera de ellos, no importa desde dónde trabajen.

Una breve reunión puede ser una forma muy eficaz de empezar los lunes—todos los miembros del equipo comentan sus logros de la semana anterior, sus metas y objetivos y sus retos para la semana entrante.

Ha habido un cambio en el paradigma, y hemos pasado de contar horas a medir la producción. Para un equipo remoto es más fácil centrarse en la productividad que en acumular horas de oficina.

Mito 5: Es necesario vigilar de cerca a los trabajadores para que no se descentren

Los equipos remotos tienen un entorno de trabajo más feliz, entienden lo que se espera de ellos, y para cumplir no necesitan a un director que les vigile permanentemente.

Es cierto que necesitamos profundizar para entender bien lo que hacen, y que no basta con una visión general, hace falta conocer los detalles para poder valorar su trabajo de forma constructiva y eficaz. Pero, en realidad, lo lógico es juzgar a todos los trabajadores por su trabajo.

El desarrollo de las habilidades personales

Desarrollando las habilidades necesarias para alcanzar el éxito en el entorno laboral actual

No debería importarnos la hora a la que empiezan, ni el número de descansos que se toman. Lo único que importa es lo que consiguen. Un buen trabajador, sin importar si trabaja remotamente o en la oficina, nos informará proactivamente si le sobra tiempo.

Mito 6: Los trabajadores remotos se distraen fácilmente con situaciones ajenas al trabajo

¡Desde luego no más que los que están en la oficina! La forma de ayudar a los trabajadores es darles unas pautas a seguir.

Enseñarles a centrarse asegurándonos de que tienen una rutina, ayudarles a repartir el tiempo en bloques, procurar que la opción de trabajar desde casa vaya asociada a la posibilidad de disponer de un lugar para ese fin donde se pueda trabajar a puerta cerrada. Si hacemos que el trabajo sea interesante y estimulante, los trabajadores no se distraerán en absoluto.

Mito 7: Al estar aislados, los teletrabajadores “se queman” antes

Los trabajadores remotos “se queman” por el exceso de trabajo, no por el aislamiento. El teletrabajador siente más intensamente la responsabilidad de ir completando tareas pendientes, y a menudo lo complicado es evitar que trabaje 12 horas al día.

Una breve reunión puede ser una forma muy eficaz de empezar los lunes—todos los miembros del equipo comentan sus logros de la semana anterior, sus metas y objetivos y sus retos para la semana entrante.

¡Es una maratón, no un sprint! Debemos ayudarles enseñándoles a relajar el ritmo, priorizar, reflexionar y aprender de los errores y contratiempos.

Mito 8: La oficina es un centro de creatividad donde los trabajadores se inspiran unos a otros

¡La mayoría de las oficinas hoy en día parecen la Ciudad de los Auriculares! Las oficinas tradicionales con despachos han desaparecido, y las han sustituido los espacios diáfanos compartidos, que implican distracciones e interrupciones constantes.
Al entrar en una de ellas lo que vemos es un mar de auriculares, en un intento de los trabajadores de centrarse y aislarse del ruido de sus compañeros.

Auriculares puestos = no me interrumpas, estoy centrado, estoy concentrado y estoy siendo productivo.

Las reuniones virtuales pueden llegar a ser más productivas, ya que es más probable que todo el mundo se ciña a la agenda sin desviarse, y se respetan más los turnos.

El desarrollo de las habilidades personales

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Mito 9: Las reuniones presenciales son más eficaces

Las reuniones virtuales pueden llegar a ser más productivas, ya que es más probable que todo el mundo se ciña a la agenda sin desviarse, y se respetan más los turnos.

Los trabajadores suelen ser más puntuales al conectarse y respetan el tiempo previsto para la reunión. Si combinamos trabajadores físicos y remotos, conviene pedirle a todo el mundo que se conecte virtualmente—no hay nada más frustrante que conectarse con una sala llena de gente hablando a la vez y entender solo una palabra de cada diez.

Mito 10: Los equipos remotos no viven la cultura de empresa

La cultura de empresa consiste en compartir valores y objetivos. Debemos asegurarnos de que los trabajadores encajan bien antes de contratarlos y luego ofrecer un buena formación de adaptación a las nuevas incorporaciones.

A la máquina de café le han tomado el relevo una serie de herramientas tecnológicas—Slack, Yammer, Skype Empresarial y otras parecidas. Es buena idea sugerir “horas del café” virtuales que pueden potenciar la inclusión, y también plantearse la posibilidad de celebrar anualmente eventos que reúnan a todo el equipo.

Debemos procurar que cada miembro del equipo tenga un mentor que mantenga un contacto regular con él, y conectarnos con ellos por vídeo siempre que podamos. Jay Friedman, Director de Operaciones de Goodway Group, considera que el desarrollo de una buena cultura de trabajo ha sido la clave del crecimiento de su empresa, que cuenta actualmente con 400 empleados.

Una plantilla feliz es una plantilla productiva, y todas las empresas deberían medir el éxito en esos términos.

*CNN.com | **remote.co