Para muchos expertos en RRHH y Formación y Desarrollo, la participación del alumno es el santo grial. Con tantas distracciones, una carga de trabajo que no hace más que aumentar, y las exigencias cambiantes del alumno moderno, cada vez es más complicado aumentar o incluso mantener la participación del alumno. Pero la solución existe. Es ese modelo de diseño formativo y contenidos de aprendizaje del que tanto se habla y tan poco se comprende: el microaprendizaje.

Microaprendizaje: dejemos claro lo que no es

No se pueden coger contenidos existentes, repartirlos en módulos más cortos, y pretender que eso valga como microaprendizaje. Solo porque el contenido se presente en un formato más pequeño/más corto no implica que se pueda considerar microaprendizaje.

Puede parecer microaprendizaje, pero no lo es, así que cuidado con ese “lobo con piel de cordero” en la formación corporativa.

En pocas palabras, el microaprendizaje no es:

  • Contenidos de largo formato fraccionados en trozos pequeños
  • Otra forma de llamar a cualquier contenido corto
  • Un texto o documento corriente
  • Un recurso que no esté diseñado para ser aprendido, interiorizado y recordado

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Microaprendizaje: dejemos claro lo que es

El microaprendizaje consiste en impartir contenidos formativos personalizados en pequeñas dosis de aprendizaje o información.

Los contenidos se diseñan específicamente para este fin, con los objetivos de aprendizaje en mente y partiendo de cero: contenidos cortos, definidos, focalizados y atractivos, en línea con los objetivos generales de la formación corporativa.

El microaprendizaje debería ser:

  • De fácil acceso
  • Fácil de usar
  • Estéticamente atractivo
  • Excelente en cuanto a experiencia del usuario
  • Fácil de realizar

Cada pequeña dosis de microaprendizaje puede durar de 60 segundos a un máximo, normalmente, de 10 minutos, con contenidos relevantes presentados al alumno en un formato atractivo y fácil de digerir que le proporcione apoyo, actividades de aprendizaje y recursos que garanticen la consecución de los objetivos de aprendizaje.

El alumno decide qué y cuándo aprende, lo cual suele tener efectos positivos y aumentar el nivel de participación.

Vídeos, podcasts, audios y concursos online son solo algunos de los innovadores formatos empleados en el microaprendizaje.

En pocas palabras, el microaprendizaje ES:

  • Contenido formativo online diseñado para dar respuesta a las expectativas de aprendizaje del alumno
  • Formación discreta y autónoma
  • Módulos de corta duración (de 60 segundos a unos minutos)
  • Aprendizaje informal en ocasiones

Microaprendizaje: cómo aumentar la participación del alumno

El alumno decide qué y cuándo aprende, lo cual suele tener efectos positivos y aumentar el nivel de participación.

La formación presencial tradicional lleva mucho tiempo vigente. Va a seguir presente en la formación corporativa, y debería ocupar un lugar prominente en la estrategia de formación de cualquier empresa.
Aunque tiene muchas ventajas, también tiene desventajas—en concreto, la necesidad de asistir en un lugar físico y en una fecha y hora establecidas.

Casi siempre interrumpe la jornada laboral y puede llegar a generar un sentimiento negativo entre los alumnos.

La reacción contraria se da cuando la formación se hace accesible a los trabajadores y se imparte en un formato intuitivo para cualquiera que tenga un Smartphone—¡y ya somos más de dos mil millones!

El microaprendizaje es el antídoto a la falta de implicación del alumno. Lucha contra ella a base de usar elementos fáciles de comprender, como puntos de enumeración, juegos, concursos y gráficos para aumentar el nivel de participación.

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En su libro, Understanding Occupational & Organizational Psychology, Lynne Millward afirma que la información se asimila mejor cuando se fracciona.

El aprendizaje en pequeñas dosis se adapta perfectamente al funcionamiento de nuestro cerebro, que procesa mejor la información en porciones pequeñas que en grandes cantidades.

La comprensión parece un objetivo razonable para la formación corporativa. Ayudar al alumno a comprender lo que se le está intentando enseñar es un requisito previo indispensable para que pueda llegar a aplicarlo a su propia situación y utilizarlo para el pensamiento crítico y la resolución de problemas en el entorno laboral.

Microaprendizaje: la respuesta a las necesidades del alumno moderno

Todos somos alumnos modernos: alumnos agobiados, descentrados e impacientes. La forma en la que queremos aprender y acceder a la formación ha cambiado radicalmente en los últimos años, y los expertos en RRHH y Formación y Desarrollo tienen que buscar maneras distintas e innovadoras para ayudarnos a aprender y a mejorar nuestras habilidades profesionales.

Para aumentar la participación del alumno, las nuevas iniciativas de formación deben dar respuesta a estas realidades del alumno moderno:

  • Falta de tiempo
  • Expectativas de alta calidad y contenidos relevantes
  • Altas expectativas en cuanto a la experiencia del usuario y recursos visuales

Microaprendizaje: nuevos horizontes

El microaprendizaje no consiste solo en producir pequeñas dosis de contenidos formativos que se puedan consumir desde cualquier dispositivo. Consiste también en que los contenidos ayuden a mejorar el rendimiento en las áreas de necesidad. Según Josh Bersin, autor del informe fundamental “Meet the Modern Learner” (“Conozca al alumno moderno”), el microaprendizaje es la respuesta al “Necesito ayuda ahora”.

El microaprendizaje permite que el alumno avance a su propio ritmo, brindándole la posibilidad de volver hacia atrás y revisar los conceptos más complejos todas las veces que necesite.

Al impartir los conocimientos nuevos en dosis más pequeñas, se evita el peligro de desbordar al alumno con demasiada información.

Combinar el microaprendizaje con el aprendizaje social puede ser también una fórmula ganadora. Ambos ofrecen contenidos en pequeñas dosis, accesibles y personalizados, y aprendizaje fuera de lo que podríamos llamar los formatos tradicionales.

Cada vez que los alumnos comparten información, ideas, impresiones, revisiones, etc., relacionados con su microaprendizaje, la experiencia formativa gana en riqueza e intensidad.