Si estás a cargo de la formación en una empresa, o conoces a alguien que lo esté, métete la mano en el bolsillo a ver si, como casi todos, lo primero que te encuentras es uno de esos aparatitos rectangulares que se han convertido en algo imprescindible en nuestras vidas. Luego mira a tu alrededor a ver cuánta gente hay sentada ante su mesa, trabajando con un teclado conectado a un monitor. Te pedimos que hagas esta pequeña comprobación para confirmar si te mueves en un mundo donde todo el mundo usa la tecnología para hacer su trabajo. Si la respuesta es sí, tienes todo lo que necesitas para modernizar la formación en tu empresa.

Hay que cambiar el chip

Ahora piensa en cómo se imparte la formación en tu empresa. Visualízalo. Una sala de tamaño mediano o grande, con un montón de sillas mirando hacia una pizarra blanca, una presentación en PowerPoint, y un formador.

Curiosamente, el único elemento tecnológico lo controla el formador, mientras los alumnos se limitan, como mucho, a tomar apuntes en un cuaderno. No tan “moderno”, ¿verdad?

Según Bersin by Deloitte, solo le dedica al contenido 5-10 segundos de margen para captar su atención.

Empecemos por lo que suele gustarle a la gente

Parece que se lleva ver series enteras de una panzada. El 70% de los norteamericanos se pegan atracones de episodios de sus series favoritas, y la población de 14 a 25 años prefiere suscribirse a servicios de streaming de películas y vídeos como Netflix que ver la televisión tradicional, por cable o por satélite.

Bájate un recopilatorio de tu serie favorita y trágate un episodio tras otro hasta que ya no puedas más: así es como mucha gente consume las producciones televisivas, en vez de someterse a la estructura lineal y altamente regularizada que proponen las cadenas.

La desmitificación del alumno moderno

Cómo el papel de la tecnología y las nuevas preferencias de estudio determinan el modelo actual de aprendizaje

El espectador tiene más donde elegir, y más alternativas a las que cambiar si lo que ve si no le gusta. Y lo mismo le pasa al alumno moderno que, según Bersin by Deloitte, solo le dedica al contenido 5-10 segundos de margen para captar su atención.

Muchos, además, se buscan sus propios contenidos de aprendizaje; más del 70% usan buscadores de internet para encontrar el material, frente al 50-60% que recurren a cursos online.1

Sería todo un logro que las organizaciones lograsen cautivar a estos alumnos autónomos, acostumbrados a guiarse por lo que encuentran a través de los buscadores, y canalizaran su interés hacia contenidos digitales diseñados a su medida y cuidadosamente seleccionados por su empresa o el especialista en formación contratado por ésta.

El alumno moderno marcará el camino

Para que se modernice la formación en las empresas, es fundamental que los responsables de Formación y Desarrollo y RRHH conozcan al destinatario de la formación. Si aún no lo conoces, ha llegado el momento de presentarte al “alumno moderno”, un profesional que aprende sobre la marcha, utilizando la tecnología para potenciar su desarrollo y enfrentándose al aprendizaje con una visión emprendedora. Incluso el alumno moderno ha cambiado en los últimos años.

Los estudiantes modernos, además, se buscan sus propios contenidos de aprendizaje; más del 70% usan buscadores de internet para encontrar el material, frente al 50-60% que recurren a cursos online.

Desbloquean su smartphone una media de 9 veces por hora, teletrabajan un 30% del tiempo, y cada vez recurren más a su teléfono para buscar soluciones de última hora. Pero estos mismos trabajadores solo disponen del 1% de su jornada para centrarse en su formación.2 ¡Eso supone 24 minutos en una semana de 40 horas!

Sin embargo, con esa cantidad de tiempo les basta para desarrollar sus capacidades y competencias si usan estrategias modernas de formación, pero solo con el “kit” adecuado, que no se limita al medio de aprendizaje, sino también al contenido. También es necesario mencionar que el alumno moderno espera más de la experiencia de formación de lo que le pueden ofrecer el formato tradicional o el eLearning.

¿Dónde está lo que necesita? Empieza por lo que puedes hacer tú, no por lo que están haciendo los demás.

Further reading

La “consumerización” del aprendizaje: una tendencia al alza

Crea una cultura de “atracón” con contenidos formativos digitales modernos

Si volvemos a la idea de los atracones televisivos, no es difícil darse cuenta del uso que le pueden dar a esta tendencia popular los departamentos de Formación y Desarrollo para fomentar el autoconsumo de material formativo. Si se permite que el alumno acceda a demanda a herramientas y cursos en formato mini, diseñados para dar respuesta a sus necesidades individuales o de grupo, es posible que los “atracones formativos” se conviertan en una realidad. El alumno puede darse una panzada de contenidos de aprendizaje con la misma facilidad con la que lo haría con la última temporada de Juego de Tronos.

Pero esto solo funciona si la formación es móvil, a demanda, participativa, orientada a las necesidades del alumno y capaz de darle los recursos necesarios para elegir su propio camino.

Conclusión

La modernización de la formación en la empresa es fácil si aprovechamos la tecnología que está ya a nuestro alrededor y la combinamos con un enfoque que busque potenciar las capacidades del alumno.

Los dispositivos portátiles son uno de los portales a través de los cuales le debería llegar la formación a tu equipo y, en lugar de depender exclusivamente de la presencia física del formador, deberían poder recurrir a una cuidadosa selección de herramientas diversas: vídeo, formación remota, estudios de investigación, artículos o incluso cursos completos. La formación face-to-face seguirá siendo una parte importante de tus programas de aprendizaje, pero también les estarás dando a los alumnos la posibilidad de digerir los contenidos en porciones pequeñas, aprovechando cualquier momento libre.

La clave de la modernización reside en darle a alumno los recursos necesarios para llevar la batuta de su propia formación, en lugar de dejarla en manos de los equipos de Formación y Desarrollo y RRHH. El objetivo es que el aprendizaje se pueda dar en cualquier parte, que esté orientado hacia el desempeño estratégico, y que sea un proceso continuo, sin las restricciones de tiempo impuestas por los cursos de formato clásico.

A veces, para la evolución, hace falta una revolución. ¿A algunos les asusta? Quizá, pero el cambio hacia el aprendizaje moderno es inevitable. Tú eliges si te quieres quedar a la cola o ser uno de los pioneros y liderar el cambio.

1 2 Meet the Modern Learner. Bersin by Deloitte