Las jornadas de lunes a viernes, de nueve a cinco, tienen los días contados. La movilidad en el entorno laboral es un fenómeno al alza: cada vez son más los trabajadores que piden cambios con respecto al modelo establecido. Y estos cambios pueden ser cualquier cosa desde un horario flexible hasta la posibilidad de trabajar desde casa.

Trabajo a tiempo parcial, división del puesto, teletrabajo, la posibilidad de escoger nuestro propio horario… Sea cual sea el modelo, no hay duda de que cada vez hay más opciones de trabajo flexible.

Gracias a los innumerables avances tecnológicos y a la soltura de los trabajadores en el manejo de las herramientas necesarias parta estar conectados, la flexibilidad en el trabajo es ahora una posibilidad más real que nunca—y no solo para los empleados. El software para videoconferencias, el almacenamiento de datos en la nube y el acceso fácil a internet han contribuido a que la flexibilidad sea más fácil que nunca de gestionar para los equipos de RRHH.

A continuación, vamos a profundizar en los beneficios—tanto para los trabajadores como para las empresas—de la flexibilidad laboral.

El desarrollo de las habilidades personales

Desarrollando las habilidades necesarias para alcanzar el éxito en el entorno laboral actual

Las ventajas de la jornada flexible para los trabajadores

1. Cohesión en el equipo

Para el trabajador, una de las ventajas de la flexibilidad laboral es la mejora de la conciliación de la vida profesional con la familiar.

Como señala Scott Behson en Harvard Business Review, si los clientes o proyectos se les asignan a equipos pequeños en lugar de a un solo trabajador, lograremos una mejora en la ejecución de las tareas.

Cuando los miembros de un equipo están conectados y sus roles están bien imbricados, no tiene tanta trascendencia que uno de ellos no pueda estar presente en una reunión u ocuparse de una tarea concreta. Si la comunicación es fluida y constante, el equipo tendrá capacidad de adaptación y sus miembros podrán hacerse cargo de las funciones de sus compañeros cuando sea necesario.

De ese modo, se evita la posibilidad de que un proyecto se vea paralizado porque un trabajador tiene un niño enfermo y falta un día a la oficina. Además, esta elasticidad sirve para reducir el agotamiento que provoca el exceso de trabajo crónico.

2. Equilibrio

Para el trabajador, una de las ventajas de la flexibilidad laboral es la mejora de la conciliación de la vida profesional con la familiar. Un empleado que tenga que ocuparse de una madre o padre enfermo podrá seguir haciendo su trabajo de forma eficaz gracias a la posibilidad de repartir la jornada entre la oficina y su casa.

Es importante tener en cuenta que esto permite al trabajador controlar su propio horario, y muy probablemente reducir el tiempo dedicado a los traslados, que suele ser mucho, estresante e improductivo. Y si resulta que hay una huelga de transportes, la empresa no perderá un día entero de trabajo, porque los empleados podrán seguir trabajando desde casa.

Las ventajas de la jornada flexible para la empresa

1. Trabajador feliz igual a aumento en los beneficios

No debería sorprender a nadie que trabajadores felices es lo mismo que trabajadores productivos. Los empleados saben que a la empresa no solo le importan los resultados, sino también ellos, su salud y sus familias.

Esto no sirve solo para dar buena imagen a la empresa. Logra también que el trabajador se implique más en ella, dándole la posibilidad de decidir de qué modo puede hacer mejor su trabajo, lo cual redunda tanto en su propio beneficio como en el de la empresa.

2. Aprovechar el potencial de talento

La jornada flexible permite a los empleados trabajar cuando saben que rinden más.

Gracias a una política laboral flexible, las empresas pueden contratar un abanico mucho más amplio de gente, tanto en sentido geográfico como laboral. Se abre la puerta a la contratación de trabajadores de todo el mundo—y de todos los sectores profesionales.

Puede haber, por ejemplo, un ejecutivo retirado, con décadas de valiosísima experiencia en el sector, pero al que solo le interesa trabajar a tiempo parcial. Un trabajo de nueve a cinco no le encajaría, pero una jornada flexible podría ser la solución perfecta tanto para él como para la empresa.

Al añadir la opción de la jornada flexible, podremos integrar en nuestra empresa a padres que hayan decidido quedarse al cuidado de sus hijos, cónyuges de militares desplazados, trabajadores con una discapacidad, etc.

3. Adáptate a los puntos fuertes de tus empleados

Algunos funcionamos mejor por las mañanas, otros somos más productivos por la tarde. La jornada flexible permite a los empleados trabajar cuando saben que rinden más.

Esto les ayuda a enfrentarse a su trabajo de forma más personalizada, lo cual les beneficia tanto a ellos como a la empresa. Trabajarán con ganas, y la empresa verá como, al trabajar en su momento de máximo rendimiento, mejora su productividad.

4. Crecer, crecer, crecer

Las empresas que contratan a trabajadores remotos crecen más rápidamente que las que tienen a todo su personal ubicado en la oficina. La posibilidad de contratar a trabajadores en cualquier lugar del mundo es solo uno de los motivos.
Diseñar un plan de flexibilidad adaptado a tu empresa es fundamental para alcanzar el máximo rendimiento. Cada organización debe estructurar sus políticas de flexibilidad laboral en función de sus necesidades y objetivos. Pero lo que es innegable es que cualquier empresa que implante políticas conciliadoras que fomenten el equilibrio entre vida laboral y personal saldrá ganando.  

5. Una empresa flexible es una empresa más ecológica

Los traslados diarios a la oficina, y la energía que se consume en ellos, aumentan exponencialmente las emisiones de CO2 de tu empresa. Al reducir, o incluso eliminar, los traslados, se recortarán además los múltiples costes que supone tener a los empleados trabajando en la oficina.

Además del ahorro de energía y de otros muchos costes, la organización estará beneficiando al medio ambiente. Con cada empleado que no tiene que desplazarse cada día a la oficina se reduce el impacto ambiental de la empresa.

Puede que esto no sea la principal prioridad de la organización, pero siempre da tranquilidad saber que estamos haciendo lo que podemos por salvar el planeta.