Marks & Spencer necesitaba crear un programa muy exigente, que fuera relevante para empleados senior con diversos grados de experiencia internacional.

El Programa de formación también necesitaba integrar escenarios prácticos y ejercicios que permitiesen a los principales líderes adaptar su mentalidad global y provocar un cambio en la organización de arriba hacia abajo.

Los objetivos fundamentales del programa eran:

  • Aumentar la conciencia de los trabajadores acerca de su propia cultura y su impacto a la hora de trabajar con colaboradores internos y externos de otras culturas.
  • Desarrollar habilidades y estrategias prácticas para mejorar la capacidad de liderazgo global en territorios clave para Marks & Spencer.
  • Motivar a los líderes globales para lograr que adaptasen su estilo de liderazgo y gestión a la hora de trabajar internacionalmente.
  • Desarrollar la curiosidad y el interés por aprender más sobre mercados internacionales concretos desde el punto de vista cultural.